Debemos reconocer la rapidez que tiene el Congreso para votar determinados temas como es el aumento de sus dietas, las cuales recientemente fueron actualizadas y ascienden a 12 millones de pesos. Esto pone en evidencia que el Gobierno nacional tiene muy en cuenta los efectos que causa la inflación erosionando los ingresos de ciertos grupos de privilegiados. Es obvio que se preocupa por proteger a quienes necesita para aprobar de “ipso facto” sus arbitrarios decretos con la intensión de beneficiar siempre a una minoría. Es así como se han bajado los impuestos de autos de alta gama y contribuciones que tienen que ver con las ganancias de un cerrado grupo de empresarios y financistas que lo mantiene en el poder. Cuando Milei asumió, de inmediato patentó el slogan de que “No hay plata” para justificar el tremendo ajuste que significaron los DNU, cuyas medidas perjudicaron a más del 70 % de los habitantes. Obviamente consiguió que el Congreso mostrara total indiferencia del daño que esto causaba a la ciudadanía. Cuando ciudadanos sensibles le reclaman la falta de asistencia a los ciudadanos en todos los niveles que tienen que ver con la justicia social, Milei sigue repitiendo que no hay plata. Debió aclarar que no habrá dinero únicamente para un determinado sector social. Queda clara entonces, la discreción con que se gastan fortunas en reuniones palaciegas que se efectúan en la quinta de Olivos. También hay dinero para que despilfarre en más de 40 viajes efectuados al extranjero sin la debida justificación.
Humberto Hugo D'Andrea
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